Secreto 100% real aunque no lo parezca

Soy de años de edad

Dicen que la realidad supera la ficción y creo que eso exactamente me pasó a mí. Si no me creen, pues ni modo. Todo pasó tal como voy a narrarlo aquí y cada quien es libre de creerme o no.

Tengo 35 años y esto que voy a contar me paso recién cumplí los 19. Yo vivía en un poblado con mi mamá (madre soltera) y mi hermana menor. Teníamos un negocio que era relativamente prospero y daba para todo. Cuando acabé la secundaria mi mamá me envió a la capital a estudiar en una universidad pública y mensualmente me enviaba lo necesario para mis gastos. Llevaba en la capital poco más de un año e iba a empezar mi tercer semestre universitario. Sin embargo el negocio empezó a ir mal, se hicieron unas malas inversiones etc, el hecho es que mamá quedó en quiebra y no podía mandarme casi nada para sostenerme en la capital. Incluso me sugirió que aplazara el semestre y me devolviera al pueblo, pero yo no acepté porque pensé que si accedía hasta ahí llegarían mis posibilidades de estudio. Le dije que me mandara lo que pudiera (que era casi nada prácticamente) y que el resto yo me lo conseguía y así fue, y empecé a hacer trabajos universitarios para otros, tutorías, incluso encontré un trabajo que pagaban por horas lavando carros (no me pude pasar a la jornada nocturna porque mi carrera solo la había de día). Lo malo era que mis gastos eran elevados (habitación, comida, transporte, libros) y pocos los ingresos, pues pese a todos mis esfuerzos ganaba muy poco y poco a poco tuve que ir disminuyendo gastos. Empecé por irme a una habitación más barata, a ir a la universidad a pie aunque no era nada cerca, a comer solo una o dos veces por día, hasta llegar a pasar hasta tres días sin comer nada.
Fue una época muy dura y bajé casi 20 kg de peso.

Un día sábado tuve clase hasta medio día y cuando salí me disponía a irme al lavadero de carros pasé cerca del negocio de doña Marta. Ese día me encontraba triste, muy deprimido y como decimos en mi país, llevado del putas. Casi sin darme cuenta pasé por el frente de ella y ella me saludó. A doña Marta la conocía desde que entré a la universidad puesto que su negocio quedaba a una cuadra de la universidad y era una cacharrería enorme donde casi todos íbamos a sacar las fotocopias y eso. Doña Marta era una señora de cuarenta y tantos, bastante bien conservada, que siempre lucia jeans ajustados, botas y blusas elegantes y siempre muy bien maquillada e impecablemente perfumada, administraba su negocio y le iba bastante pero bastante bien en términos económicos. Doña Marta me preguntó que qué me pasaba y pues aunque me dio mucha vergüenza le terminé contando que estaba literalmente comiendo mierda y que ya no aguantaba más, empezando porque desde el miercoles (era sábado) no comía nada. Doña Marta se compadeció de mí y me invitó a un restaurante cercano y me dijo que pidiera lo que quisiera…mierda, me trague la vergüenza y comí como un desfondado…nunca la comida me había sabido mejor. El alma me volvió al cuerpo y doña Marta contenta de ver que había hecho su buena obra me dijo que si quería que pasara por su casa a las 6 pm que tenía algo que proponerme (ella vivía en el segundo piso de su negocio que estaba ubicado en una casa bastante grande), que hacía días me había considerado para su propuesta y que ya que se daban las cosas me la iba a hacer de una vez por todas . Yo pensé que iba a ofrecerme trabajo y le dije que claro que ahí estaría. Fui a lavar carros y apenas acabé fui a donde doña Marta. Entré a su casa y la verdad es que era muy bonita, muy bien arreglada y eso. Me ofreció algo comer y después nos sentamos a la sala donde vendría la propuesta. Doña Marta era madre soltera y su hija Sandra, que nació con síndrome de down, tenía ya 18 años (yo había visto a la chica una o dos veces por ahí cerca al negocio de su madre) y las hormonas le estaban hirviendo en la sangre, puesto que estaba presentando de un tiempo para acá conductas muy sexuales (desnudarse, tocarse, tratar de tocar a otras personas etc) y que eso pues era normal y natural porque no por ser retrasada (obvio que ella no uso esa palabra) con la mente de una niña de 3 o 4 años, dejaba de ser una mujer con necesidades por satisfacer. Hasta ahí todo bien. Me dijo que temía que en un descuido algún hombre se colara y abusara de ella o que la chica fuera a tocar a algún cliente de la cacharrería etc etc. Hasta ahí todo bien. Vino el bombazo entonces: Doña Marta era una persona liberal y era consciente que Sandra necesitaba de un hombre que la satisficiera, así como ella misma en su momento tuvo esa necesidad y que no por su condición su necesidad iba a ser diferente. Me dijo que desde que me conocía yo le parecía un chico muy atractivo (modestia aparte, lo era y lo sigo siendo), dulce y comprensivo y que ella quería que yo fuera el hombre que le diera satisfacción a las necesidades de su hija….

Cómo? Me estaba proponiendo que me cogiera a su hija retrasada? Era en serio? Si. Era en serio. Se lo volví a preguntar. Si, era en serio. Acaso quiere que sea el novio/amante de su hija retrasada? Doña Marta como que me leyó la mente. No novio ni nada de eso. Solo que le ayudara a calmar sus necesidades sexuales, las mismas que toda mujer tiene. No me lo creí (aun hoy en día como que no me lo termino de creer!) y doña Marta continuó diciéndome que por lo que le había comentado esa tarde y eso, ella se había quedado pensando y que si aceptaba su propuesta, podría venirme a vivir en su casa gratis, donde no me faltaría la comida ni volvería a pasar necesidades….mierda, la verdad es que en el estado de necesidad que yo estaba la propuesta era muy pero muy atractiva. Le dije que aceptaba. Doña Marta me dijo que entonces me quedara esa noche ahí para que pudiera estar con su hija. Me pidió eso si que la tratara con mucho cuidado pues aun era virgen y no quería una mala experiencia para ella. Siendo sincero, la idea de ser el primer hombre de la chica me excitó (sería la primera virgen que tendría) y pensar que tendría techo, comida y mujer (así fuera retrasada) gratis, pues simplemente fue algo que no me pude resistir.

Doña Marta fue a buscar a Sandra. Llego al momento. Sandra tendría más o menos 1.60 m de estatura, era más bien gorda, cabello largo en trenzas, su cara si era (que feo decirlo) muy de retrasada, pues usaba unas tremendas gafotas de Betty la fea sobre sus pequeños ojos y su boca era como muy pequeña para su cara. Caminaba torpemente y usaba una sudadera rosada. Doña Marta me presentó y le pidió que me saludara. Ella como que sonrió e hizo un ruido gutural. La hizo sentar a mi lado. Y se fue con la excusa de ir a traer algo. Ya me había metido en esto y no podía salirme. Empecé a hablarle en lenguaje básico, le pregunté varias cosas e hice que entrara en confianza (no fue muy difícil). De repente con una sonrisa de esas típicas de los down (con lengua afuera) me puso la mano en el paquete y me miraba sonriéndose. Yo instintivamente traté de quitarla pero me controlé y la dejé que me tocara. Doña Marta volvió (la verdad es que nunca se había ido supe después) y conversamos otras cosas y eso. Ya eran como las 8 pm y doña Marta me hizo caras como indicándome que cumpliera mi parte del trato. Le dije entonces a Sandra que debíamos ir a su cuarto porque yo era un doctor que tenía que revisarla para que todo estuviera bien. Doña Marta me dijo que podíamos ir a su cuarto que tenia cama doble para que estuviéramos más cómodos y a disimulo me entregó dos condones y un pequeño frasco de lubricante. Nos fuimos al cuarto, y dado que soy muy asquiento lo primero que pensé es en darle un buen baño a Sandra. Nos encerramos en el cuarto de doña Marta y ya solos le dije a Sandra que debía revisarla para ver que todo estuviera bien pero que antes debíamos bañarnos y quitarnos la ropa. Ella protestó y empezó a llamar a mamá. Doña Marta que estaba pegada a la puerta, entró (no había puesto seguro) y le dijo que me hiciera caso aunque su tono fue un poco duro. Salio de nuevo. Senté a Sandra el borde de la cama y la empecé a desvestir. Primero sus zapatos, luego el pantalón y llegué a su ropa interior. Se la quité y ante mi apareció una vulva muy pero muy peluda que desprendió un olor que se me antojó muy excitante. Es que siempre me han excitado las mujeres muy peludas. Le abrí las piernas y contemplé su panocha abierta y mi cuerpo me traicionó, puesto que el pene se me puso como una piedra en los pantalones. Sandra trató de protestar de nuevo pero yo le dije que mamá había dicho que me hiciera caso. Seguí con el saco de la sudadera y con la camiseta. No tenía sostén así que de una se asomaron dos enormes tetotas talla 36 C, con pezones muy rosados y grandes. LA verdad es que no me podía creer que tuviera semejante par de tetas tan ricas y mi erección se puso a reventar. Me olvidé por completo de la idea de bañarla, pues solo quería penetrarla (llevaba más de seis meses sin tocar a una mujer) así que me desvestí por completo y me acerqué a ella. Ella abrió sus ojos y sonrió al ver mi pene y empezó a tocarlo. Le dije que lo hiciera suavemente y me hizo caso y con la otra mano empezó a tocar los testículos mientras me miraba sonriendo. Le pregunté si le gustaba y dijo que sí. Le dije que para revisarla bien debía meterlo ella y ella solo dijo que sí. La dejé jugar un rato más, pero la verdad es que ya quería yo jugar con ella. La hice acostar y empecé a chupar sus tetas. Eran suaves y delicadas y mientras lo hacía, empecé a estimularle el clítoris. Ella solo gemía quedo pero su respuesta fue casi inmediata pues empezó a lubricar a montones. No quise besarla pues me daba cosa, pero me estaba dando un festín con su cuerpo, el cual respondía automáticamente. Cuando ya no resistí más me puse encima de ella y apunte mi pene directo a su vagina. Le dije que le iba a doler un poco pero que aguantara. Y dicho esto empecé a penetrar. Al principio no entraba pese a mis esfuerzos y se notaba que le dolía pero no decía nada. Paré un momento y traje el lubricante que me dio doña Marta. Me unté por completo el pene y volví a intentar. Probé con más fuerza pero su himen se resistía, pero aun así poco a poco se lo metí por completo hasta que los testículos quedaron pegados a sus nalgas. Ese día cuando me levanté solo quería morirme, pero ese mismo día en la noche, tenía la panza llena y había desvirgado a la primera mujer de mi vida y no puedo explicarlo pero me sentí feliz. Como sea fue que me quedé quieto dentro de ella para que su vagina se adaptara a mí. Después de un rato empecé el bombeo. Su vagina me pareció muy tibia y acogedora, y se contraía a cada rato. Sandra, pese a que le dolia un poco, gemía y gemía así que decidí darle más duro. El problema fue que al acelerar la bombeada me excité más de la cuenta y creo que no habían pasado más de diez minutos cuando sentí que no podía resistir más y hundí mi pene por completo dentro de ella y empecé a eyacular. Sentía que el semen salía a borbotones porque como llevaba bastante sin eyacular, tenia las pelotas a punto de estallar. Yo no quise usar condón, y no me quise ni pude contenerme de acabarle adentro, aunque cuando ya había eyaculado todo como que volví a mis cabales y caí en cuenta que podía haberla dejado embarazada, pero ya ni modo, no podía hacer nada si había pasado. Cuando acabé y me salí de ella, un buen borbotón de semen mezclado con algo de sangre cayó en las sabanas. Me acosté a su lado y la abracé mientras jugaba con sus tetas. Sandra se quedó dormida al rato mientras la abrazaba. Doña Marta había estado pendiente de todo y después de un rato entró al cuarto. Vio el reguero de semen en la cama y me dijo que si no había usado los condones y yo fui sincero y le dije que no. No le gustó para nada y lo primero que me dijo era que ojala no la hubiera dejado embarazada y yo solo pude disculparme tontamente. Me dijo que pues ni modo y que mas bien me quedara a dormir ahí con Sandra. Salio y yo me quedé con Sandra. Ella se despertó al otro dia a la madrugada. Y ya untado el dedo, untada la mano. La volví a montar sin condon y le volví a llenar su panocha peluda… después nos bañamos (mejor dicho yo la bañe) y salimos a desayunar.
En la tarde de ese domingo fui por mis cosas y me mudé a la casa, y pues como aun tenia algo de miedo de haberla embarazado, le sugerí a doña Marta que el tema de los anticonceptivos era indispensable. Ella me preguntó directamente si iba a usar o no condon y yo un poco cínicamente le pedí que me dejara disfrutarla al natural. No del todo convencida aceptó y acordamos que entonces empezaría con pastillas anticonceptivas cuando su ciclo lo permitiese pero que hasta mientras acabara fuera de ella. Le sugerí usar ovulos anticonceptivos y aceptó y ella misma fue a comprar un par de cajas. Afortunadamente no la dejé embarazada ese dia que cogimos por primera vez….ni los siguientes tampoco.
Desde ese momento, Sandra empezó a buscarme muy activamente y su carácter muy sexuado se hizo evidente, pues siempre quería más y más y me manoseaba cuando podía y le gustaba que yo le metiera mano. Con paciencia pudimos pasar a otras poses y también al sexo oral. Le enseñé a chuparme el pene y a que se bebiera el semen cuando acababa en su boca. Al principio lo escupía y no quería hacerlo, pero después lo hacía sola y se bebía hasta la ultima gota sin decirle nada. Duré en esa tónica prácticamente lo que me quedaba de carrera y en ese momento llegó la hora de partir. Sandra había desarrollado toda su sexualidad en torno a mi y ya me había cogido mucho cariño asi que no me sentí capaz de romper las cosas de un dia para otro, y por eso nunca me alejé del todo. Cambie mi decisión de irme de la capital a una ciudad más pequeña y me quedé en ésta y visitaba y visito cada fin de semana a Sandra, quien siempre tenia su vagina enteramente a mi disposición para que se la llenara de mucha leche. Hoy soy un hombre casado y con familia, y doña Marta y Sandra son para todos los efectos mis tia y prima política respectivamente a quienes siempre visito semanalmente sin que mi mujer sospeche nada. Ah por cierto, doña Marta también me terminó pidiendo que la cogiera y obvio que lo hice, y aun hoy en dia me la sigo cogiendo, pero eso lo dejo para otro secreto.

11 comentarios:

  1. una oportunidad asi me gustaria a mi tambien, yo tengo un amigo que tambien desvirginó a una chica con el mismo sindrome de dawn, ellos eran vecinos y a veces la mamá de ella se la dejaba por toda la tarde con el pretexto de que ella tenia que salir a comprar. y mi amigo me contaba que la tal señora esa, nunca llegaba con nada de comprados.lo que me conto el tambien fue que esa muchacha enfermita, siempre que estaba sola con algun hombre les tocaba el pene encima de la ropa, mi amigo se imagina que la mamá se la entrego a el para que la cojiera bien. ella tenia tan solo 16 años de edad, y mi amigo tenia 22 años. y se la estuvo cojiendo como tres años.

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  2. Muy bueno me paro la verga .

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  3. Viejo fuiste e un puto que tuvo que venderse por necesidad. El problema es que te quedo gustando la retrasada y eso no te lo esperabas. Te imaginas si la hubieras preñado?

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  4. No mames tu relato es una biblia ( por lo largo) y pues que te digo, mucha tu pinche necesidad, creo que sí un wey te hubiera pedido las nalgas de las hubieras dado, ahora cuéntanos como te cogiste a la ruca de doña Marta.

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  5. Pues algunas mujeres con síndrome de Down están bien buenotas . Yo una vez vi por la calle a una mujer madura muy buenota y bonita con una hija así con esa condición y unas nalgotas y unas chichotas y lo primero que me vino a la mente fue cogermela pero obviamente no le dije nada y para que no se molestara la señora mire muy disimuladamente y yo también haría li que hiciste tú.

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  6. Carlos de Gomez palacio Dgo.3 de agosto de 2017, 10:09

    Muy Buena Obra que hiciste y haces.
    felicidades.

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  7. Te entiendo. La necesidad a veces puede llevar a cosas queuno no se creia capaz. Lo bueno fue que la desvirgaste y dejaste de sufrir hambre gracias a eso

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  8. El hambre es cosa muy tremenda. Yo también tuve que hacer de puto de muchas mujeres y a veces de algunos hombres cuando era joven porque no conseguia trabajo y me estaba muriendo de la física hambre. Al menos a ti solo te toco con mujeres

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  9. yo tengo una hija que tiene el mismo problema que esa niña tiene. el famoso sindrome de down, ella es muy cariñosa con toda la gente, hace tres meses cumplió 21 años de edad, y el miedo que tengo tanto yo como mi esposo, es que alguien se aproveche de su sencilles y dulsura. mi esposo me dijo que podriamos buscarle a alguien que duerma con ella, y que la hagan mujer porque se le nota a la legua que ella eso quiere ya. ella tiene su propio dormitorio y muchas veces la hemos escuchado a ella como gimiendo por las noches, y mi esposo sabe que es porque ella se masturba cuando esta sola. mi esposo tiene un amigo que ella quiere mucho, y lo hemos observado que el la toquetea toda, pero siempre que el sabe que no lo vemos, un dia el estaba con ella afuera de la casa jugando con una pelota de futbol, y mi esposo no estaba en la casa, y cuando me di cuenta ya no los vi en el jardin, y en la parte de atras de la casa la tenia biien abrazadita, y la estaba besando y ella se dejaba hacer nomás. el la tenia agarrada de las nalgas, y le habia metido las manos por debajo y ella tambien le tocaba el pene por encima del pantalon, yo a mi esposo no le conté nada, porque se puede enojar con su amigo, y a mi lo que me gustaria fuera que el se la cojiera y que la haga muy feliz, porque ella se nota que quiere con el. a ella ya la esterilizaron en el hospital para que no pueda quedar embarazada, mi esposo me a propuesto que por el internet busquemos un hombre que le haga el amor, y de ser posible lo tenga de amante un tiempo hasta que el quiera. hojalá me encuentre a uno que nos ayude con este problema que para mi es bien grande. saludos y muchos besos de una amiga: Jimena

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  10. Platica cuando te cogiste a la mama

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